El comercio electrónico y la tributación indirecta tras las últimas modificaciones.

Desde el año 2015, los servicios prestados por vía electrónica a clientes particulares se encuentran sujetos al IVA en el país donde reside su consumidor. Los proveedores pueden hacer uso de un sistema denominado de mini ventanilla única, que permite presentar una única declaración del IVA ante la Administración del Estado en el que se encuentran establecidos, quien se encargará de remitir el IVA a cada uno de los países comunitarios.

Por lo tanto, una compañía española que preste este tipo de servicios podrá presentar una declaración del IVA en España, recogiendo todas las ventas realizadas en la Comunidad con sus correspondientes tipos impositivos. La Administración Española remitirá el IVA correspondiente a cada uno de los países.

A partir del 1 de enero de 2019, se estableció un umbral de 10.000 euros que, de no ser superado, permitirá a los proveedores de estos servicios repercutir el IVA y cumplir con las obligaciones propias del Estado donde se encuentren establecidos, es decir, el proveedor español deberá cumplir con la normativa española y repercutir e ingresar el IVA, únicamente en España, al tipo del 21%.

Además, desde el pasado 1 de enero, se exige un único elemento de prueba sobre el lugar en el que el cliente tiene su domicilio o residencia habitual, por ejemplo, un documento relativo al medio de pago, siempre que el valor total de los servicios (excluido el IVA) no supere los 100.000 euros.

En 2021 se estudia implantar un supuesto de responsabilidad en la recaudación del IVA para las interfaces electrónicas que “faciliten” la venta de bienes. Serán estos interfaces quienes deban recaudar el IVA de los proveedores e ingresarlo a la Administración.

A estos efectos se considerará que se producen dos entregas de bienes, una del proveedor a la interfaz electrónica, exenta del IVA, y otra de esta al cliente final sujeta al IVA por la que será necesario hacer el ingreso correspondiente.

Este mecanismo alcanzará únicamente a las ventas a distancia de bienes importados de terceros estados cuando su valor no exceda de 150 euros, independientemente de que el proveedor esté establecido en la Comunidad o fuera, así como a las ventas a distancia de bienes comunitarios cuando las mismas sean realizadas por compañías no establecidas en la Comunidad.

Estas modificaciones y sus implicaciones prácticas se discutirán el próximo 14 de febrero en el Madrid VAT Forum.

En Grupo HOB, estaremos encantados de ayudarte a resolver todas tus dudad sobre esta materia.

Fuente de la noticia: http://www.legaltoday.com/practica-juridica/fiscal/fiscal/la-tributacion-indirecta-del-comercio-electronico
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