La justicia declara legal el despido de un delegado sindical por absentismo laboral

El Juzgado de lo Social nº 3 de Burgos avala el despido de un delegado sindical de una empresa dedicada al sector cárnico por coger la baja durante nueve días en dos meses consecutivos, y veinticuatro días en un año. Por tanto, los representantes sindicales no son una excepción a los límites de absentismo laboral que aparecen en el Estatuto de los Trabajadores.

La resolución plantea que, si las faltas de asistencia superan los umbrales previstos en la ley, el cese es legal a no ser que haya indicios fundados de vulneración de los derechos fundamentales. Tal y como recoge el medio de comunicación Noticias Jurídicas, la sentencia afirma que “el hecho de estar afiliado a un sindicato con gran actividad sindical e incómodo para la empresa no es indicio suficiente de vulneración del derecho de libertad sindical del actor”. La organización se acogió al artículo 52 del Estatuto de los Trabajadores, el cual permite despedir a un trabajador que acumula un número alto de bajas, pese a estar justificadas.

El empleado alega que el verdadero motivo de su despido fueron las denuncias que presentó ante la Inspección de Trabajo y su participación en reclamaciones y juicios contra la compañía. Y es que de los quince años que el trabajador desarrollaba funciones de operario, los últimos siete fue delegado sindical y miembro del comité de empresa. Con todo ello, pedía 125.000 euros de indemnización y en su defecto, solicitaba la improcedencia del despido por falta de preaviso y comunicación al comité sindical. El trabajador no negó ninguna de sus faltas, pero las justificó aduciendo que se quedó en su hogar por encontrarse en situación de contagio de patógenos al manipular la carne.

En el lado contrario, la compañía justificó el despido alegando una gran preocupación por el alto porcentaje de absentismo de la empresa en términos generales, ya que de 2017 a 2018 hubo una subida del 2,34%.

Así pues, la sentencia contradice uno a uno los argumentos del trabajador y considera probadas las faltas al puesto de trabajo por enfermedad común (catarros y gastroenteritis). Desde 2003, año en el que se incorporó a la empresa, el trabajador había estado de baja 1.054 días, lo que supone 2,8 años de los quince trabajados. Para el juez, estas cifras avalan su despido en aplicación del artículo 52 del Estatuto de los Trabajadores.

Despido por absentismo

En tiempos de crisis se redujo el gasto de la Seguridad Social en bajas laborales, por temor a perder el puesto de trabajo. Sin embargo, según los datos del Ministerio de Trabajo, este gasto ha sufrido un repunte del 12% durante el primer semestre del año.

Desde que el pasado mes de mayo entrase en vigor el Real Decreto-Ley 6/2019 por el que se establecía la obligatoriedad del registro de jornada laboral, las sentencias de despido objetivo por absentismo han cobrado protagonismo. Y es que, este sistema facilitará, al menos en teoría, la prueba de que los empleados han sobrepasado la cantidad mínima de faltas que exige la normativa.

Si tiene alguna duda o consulta, Grupo HOB y el departamento laboral está a su completa disposición.

Fuente: Noticias Jurídicas.

Imagen: Pixabay.


Share this post