La VIII edición del Barómetro de la Empresa Familiar que realiza KPMG y las Asociaciones Territoriales relacionadas con el Instituto de Empresa Familiar (IEF) miran con confianza al año 2020, aunque con menos optimismo que en el ejercicio anterior.

El estudio afirma que dos tercios de las empresas familiares auguran una buena situación económica de sus compañías a lo largo de los siguientes doce meses. Este porcentaje ha disminuido mínimamente respecto al análisis de la pasada edición. Por el contrario, el de los que se declaran pesimistas ha pasado de un 3% a un 6%. En el punto medio se encuentran los neutrales, que alcanzan un 25%. La cifra de los que no saben qué puede ocurrir en la economía global, y por consiguiente en sus empresas, ha ascendido un 8% respecto al año anterior.

La falta de optimismo de los 327 directivos de la empresa familiar española que han participado en la encuesta está motivada por la desaceleración económica global, un hecho que ha propiciado la bajada de algunos indicadores macroeconómicos del país.

El pasado año, un 75% afirmó que su facturación había aumentado, mientras que en el presente ha bajado un 10%. En cuanto a la plantilla, durante este año un 59% consiguió aumentarla, un número inferior al del año pasado (64%). Pero no todo son descensos, ya que hay más estabilidad (31%) que ajustes de personal (9%).

La expansión internacional se muestra bastante estable si se compara con el último barómetro realizado. Cuatro de cada diez empresarios familiares españoles optaron por lanzarse al mercado internacional, un 31% se mantuvo y un 9% decidió hacer recortes en su estrategia transnacional.

Los cambios regulatorios, el descenso de la rentabilidad y la incertidumbre política son los tres aspectos que mayor preocupación producen a los empresarios familiares españoles. Solamente el primero de ellos no aparecía en el listado del año pasado. En cambio, sí estaban la guerra por el talento y la contratación de profesionales cualificados.

A la pregunta acerca de sus prioridades de inversión, los participantes señalaron de nuevo dos puntos importantes: core business e innovación y nuevas tecnologías. La formación y contratación de nuevos empleados ocupa la tercera opción.

Por último, la sostenibilidad es un factor que este tipo de empresas tiene en consideración. A un 18% le parece “extremadamente importante”, el 39% lo califica como “muy importante”, un 33% como “importante” y únicamente un 8% no lo considera importante.

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Fuente: Economía 3.

Imagen: Pixabay.